semillero

                            semillero
1.
Propuesta metodológica para el desarrollo de un enfoque  de investigación orientado hacia el contexto educativo y el trabajo autónomo, en los semilleros de investigación de los programas académicos de FUNDES - Fundación de Estudios Superiores Monseñor Abraham Escudero Montoya, del municipio de El Espinal tolima.
En este sentido, el documento que se presenta busca la generación de propuestas para el fortalecimiento de las labores investigativas de la universidad, centrando su atención en el trabajo que vienen adelantando los diferentes semilleros de investigación y la vocación educativa que por esencia tiene la universidad y que se expresa en su componente teológico y proyecto educativo institucional.
Para el desarrollo de esta propuesta, el documento aborda una serie de elementos propios de la investigación, buscando la identificación de los contextos posibles para la apropiación e implementación de un enfoque educativo en el quehacer de los semilleros de investigación. Adiciona una reflexión sobre referentes clave para la comprensión del ejercicio investigativo en las instituciones de educación superior; y el diseño de estrategias que comprende el componente pragmático de la propuesta, con lo que se cierra el documento que se invita a examinar.          

Contenido



El presente documento plantea una propuesta metodológica para el desarrollo de un enfoque  de investigación orientado hacia el contexto educativo y el trabajo autónomo, en los diferentes semilleros de investigación de los programas académicos de FUNDES - Fundación de Estudios Superiores Monseñor Abraham Escudero Montoya, del municipio de El Espinal Tolima. Para ello, el discurso se centra en la construcción de espacios para la reflexión académica y la discusión curricular de las disciplinas, desde la óptica de la labor misional de la institución y los retos que implica su vocación investigativa.   
El objeto de esta propuesta, es generar en los estudiantes y docentes investigadores una mirada educativa holística, basada en el potencial de trabajo autónomo de los semilleros de investigación con que cuenta cada uno de los programas de la oferta académica; de tal manera que se evidencie en ellos una mayor comprensión del sentido del humanismo cristiano, y el perfil que busca la institución, al plantear como eje de su labor formativa, la construcción de un nuevo orden social, cultural, político y económico para la región.   
En este propósito, se han identificado para la realidad investigativa de la institución por lo menos tres tipos de construcciones académicas posibles, sobre las cuales versa la propuesta: la primera referida a la construcción de conocimiento científico, hecho fundamental de la labor investigativa en grupos de estudio, semilleros y grupos de investigación; la segunda definida por la necesidad de formar a los estudiantes en competencias investigativas, entendiendo que su rol implica una mirada reflexiva y autónoma de la disciplina en la que ha escrito su interés; y la tercera, consecuencia de las dos anteriores, la labor de formar desde la investigación educativa, habilidades críticas y creativas propias del aprendizaje autónomo, como esa caja de herramientas que aseguran al participante de los semilleros, el cultivo permanente de la cultura investigativa y educativa.
De manera puntual, se señala que la primera construcción académica de la que trata la propuesta de semilleros, busca poner el conocimiento científico al servicio de la formación profesional de base, a sabiendas de que se trata de la comprensión y el análisis de realidades, de los fenómenos de la ciencia misma y por supuesto de los factores que determinan estos fenómenos. Pero para ello se hace necesario armonizar y dinamizar el ejercicio, que de hecho se ha venido desarrollando y del que se tiene una experiencia acumulada importante y unos productos significativos para los programas académicos, desde un perfil educativo de la formación, que facilite la integración de la que versa la Visión institucional, entre la ciencia y la fe en los procesos de búsqueda de la promoción integral del hombre.
Entonces, se trata de una observación educativa de la ciencia, desde el plano de lo cotidiano, su desarrollo dentro de paradigmas que sugieran alternativas creativas de construcción de un profesional más idóneo y con más y mejores herramientas para el ejercicio de la labor profesional para la que se forma. Ello sumado a un reconocimiento de la necesidad de evolucionar y apoyar el avance de la ciencia y las disciplinas propias de la formación profesional, pues ello hace parte de su perfil como graduado de FUNDES y lo que históricamente espera la sociedad de este perfil profesional.
Ello ha de permitir que esta primera construcción académica, genere la comprensión de nuevos modelos para el abordaje de la ciencia, la relación sui generis con lo paradigmático, la teoría del conocimiento y su epistemología. Abordar la educación como eje de la discusión en los escenarios de investigación amplios de los semilleros, permite además que la construcción académica genere valores agregados a la estructura curricular de los programas, adicionando competencias en investigación educativa que van en armonía con la labor humanista de FUNDES.
La segunda construcción académica de que trata esta propuesta, es el desarrollo de competencias investigativas en los estudiantes que dinamizan los semilleros, las cuales, vistas desde una perspectiva educativa, tienen su génesis en la indagación. Ella se basa en la posibilidad que esta perspectiva ofrece al participante, de explorar desde la metodología de la investigación educativa, las estructuras sistémicas de la ciencia, así como la forma en que subyacen de ellas nuevos elementos de discusión científica, conceptos contextualizados, patrones y eventos.
Se centra además en la oportunidad que ofrece la investigación educativa, para que los estudiantes de los diferentes programas se hagan investigadores, a partir del reconocimiento de las bondades de la investigación misma de sus temas de interés; y los elementos del marco de referencia definidos por líneas y tendencias de investigación institucional. Ello supone que esta propuesta no se podría ver como un proceso desarticulado de los semilleros de investigación que se han consolidado en la institución y sus dinámicas internas de abordaje científico, sino desde la posibilidad de generar nuevas inquietudes y perfiles para el investigador.
Se señala en detalle que la tercera construcción académica posible, corresponde a la  existencia de habilidades de pensamiento propias de las competencias investigativas y  estas son de necesaria comprensión al interior de los semilleros de investigación. Ello implica que un ejercicio de apropiación de elementos de la investigación educativa como el que se propone dentro de estos semilleros, ayuda a la generación del potencial crítico y creativo de los participantes.
De hecho, la dinámica misma de este tipo de investigación, sugiere más de una mirada posible de la formación profesional, entendiendo que quienes acceden a semilleros de investigación, son movidos por sublíneas que nacen del interés de las disciplinas centrales de los programas y o a la adaptación a nuevas necesidades de los programas mismos. Pero ello no manda que sea lo único que se pueda generar desde un semillero de investigación; pues estos son escenarios de libre movilidad del conocimiento y un espacio pensado principalmente para la generación de trabajo autónomo. 
En consecuencia, el trabajo autónomo es un pilar para generar creatividad desde ambientes no controlados y cercanos a la ciencia exploratoria. Por ello toda propuesta que se genere para consolidar investigación educativa en semilleros disciplinares y o transversales, debe versar sobre este modelo, en sintonía con la comprensión de la coexistencia de pares, los intereses comunes, el pensamiento crítico transformador y todos aquellos elementos que subyacen de la labor de un semillero de investigación.

A partir de estas construcciones académicas, se propone el alcance de una sinergia significativa en la desconstrucción de los acuerdos conceptuales de la clase y el currículo institucional. La promoción de nuevos modelos de pensamiento que alteren el orden a usanza y permitan al participante tener más de una mirada del elemento conceptual, una mirada educativa. Ello sin dejar de lado el ejercicio de la autonomía como pilar del desarrollo investigativo de FUNDES.
Esta propuesta encuentra además armonía con por lo menos tres de los objetivos de que trata el Proyecto Educativo Institucional de FUNDES (2016). El de “Promover entre todos los integrantes el desarrollo de un espíritu humanista, científico e investigativo, para la búsqueda honesta de la verdad y el logro de la autonomía personal, en un marco de libertad de pensamiento”. Desde el cual se centra la necesidad de los semilleros y grupos de investigación y además subyace la idea de que se hace necesaria la formación en competencias propias de la investigación educativa.
Del mismo modo, el objetivo de “Fomentar el análisis crítico y creador de nuestra realidad, para contribuir como institución al desarrollo armónico del país, y para dotar a sus profesionales y egresados de principios y conocimientos que les permitan asumir, con plena responsabilidad, su compromiso personal con la sociedad. Señalando que esta propuesta centra su desarrollo en elementos de la reflexión cotidiana de la ciencia y de la labor educativa de la ciencia misma.
Y por supuesto, el objetivo de “Promover la consolidación de comunidades académicas y entablar relaciones científicas, culturales y de cooperación académica y pedagógica, con instituciones nacionales y extranjeras que persigan fines común”. En armonía con lo propuesto por el Proyecto Educativo, la propuesta suma la posibilidad de perfilar nuevas posibilidades de relación científica, con la inclusión del perfil educativo.  
De la misma manera, se identifica relación de coherencia con diferentes puntos de las políticas generales de FUNDES en relación con la formación y el desarrollo de la investigación propiamente dicha, tales como: Proporcionar a docentes y estudiantes, herramientas necesarias para la apropiación y reconstrucción del conocimiento, a través de espacios críticos, constructivistas e integrales, que busquen la verdad, mediante la integración del saber y el dialogo entre la razón y la fe.
Del mismo modo el Propiciar en los docentes y estudiantes de FUNDES, mediante un decidido trabajo de investigación aplicada o socialmente útil, una formación competitiva a nivel regional, nacional e internacional, teniendo en cuenta los estándares de calidad exigidos para que las nuevas generaciones de profesionales estén en capacidad de procurar la excelencia del hombre, con criterios humanos, fundamentos académicos y oportunidades de transformación social. Y Realizar estudios que permitan la optimización de la infraestructura social y contribuyan al mejoramiento socio-educativo de la población. Todos ellos tenidos en cuenta dentro del entramado de la propuesta.

Objetivos

General

Plantear una propuesta metodológica para el desarrollo de un enfoque de investigación orientado hacia el contexto educativo y el trabajo autónomo, en los semilleros de investigación de los programas académicos de FUNDES - Fundación de Estudios Superiores Monseñor Abraham Escudero Montoya, del municipio de El Espinal Tolima.
·         Describir los elementos teóricos y conceptuales del enfoque de investigación orientado hacia el contexto educativo y el trabajo autónomo de los semilleros de FUNDES.
·         Analizar la pertinencia del enfoque educativo en el desarrollo de competencias científicas e investigativas dentro de las políticas de investigación de la institución. 
·         Definir una metodología para la apropiación de los elementos de enfoque educativo dentro de los semilleros de investigación disciplinar.
·         Diseñar una ruta de implementación de estrategias para el desarrollo del enfoque educativo en los semilleros de investigación de los programas académicos.   

Justificación


Para entrar a justificar la importancia de la presente propuesta, es necesario tener en cuenta que el desarrollo curricular de los programas académicos de educación superior, está condicionado por el aporte sustancial que hace a la apropiación de las disciplinas y la transformación de las profesiones. Entendiendo que la sociedad espera de las universidades los aportes disciplinares y científicos que le permitan mejorar sistemáticamente su estilo de vida y atender las necesidades del mundo globalizado.
Dentro de este aporte, la investigación surge como una función sustantiva determinante, no sólo para efectos de procesos de acreditación de la calidad de su formación académica, entendiéndola como el fin máximo de la gestión de los programas e instituciones universitarias del país; sino para la formación holística de la persona que accede a la oferta académica con la confianza de que los planes, programas y políticas están pensados para generar calidad. 
Desde luego, se ha de tener en cuenta además que la función sustantiva de la investigación, como eje de referencia del sistema nacional de acreditación, conlleva una serie de responsabilidades que nacen desde la concepción misma de las políticas desde las que se investiga, hasta la consolidación de una cultura de indagación y producción académica al seno de la institución. Ello pasa por la motivación de la persona por abordar la investigación como un hecho fundamental de su formación y para ello el surgimiento de grupos de estudio, semilleros de investigación y demás estrategias de gestión de la investigación a la luz de las políticas trazadas.
Del mismo modo, se ha de tener en cuenta que la disciplina crece y se apropia dentro de la persona, sólo si se acompaña de reflexión autónoma y sustentada en la exploración científica y social que hace el profesional en formación de su propia disciplina. Ella se da naturalmente por el interés de conocer el contexto en que se ejerce la profesión, pero se enriquece con elementos que provee y prevé la institución dentro de sus políticas. Diversos enfoques que permiten una apropiación mayor del perfil profesional, que para el efecto de la presente propuesta, se trata de una mirada de cada profesión desde la educación.Entonces, la reflexión propia del ejercicio pedagógico e investigativo, no puede estar condicionada por los modelos de pensamiento de pocos; el proceso formativo debe fluir de manera eficiente por la comunidad educativa, para que se alimente de los conceptos e ideas de todos los intervinientes. Por ello la autonomía resulta clave en la construcción de nuevo conocimiento, además de la ruptura de paradigmas de formación que se logran en los semilleros de investigación y que aquí se propone fortalecer con conceptos propios de la investigación educativa.
De allí que el modelo de formación institucional,  desde el desarrollo del proyecto educativo institucional y las estructuras curriculares de los programas, requieren de una carga de desarrollo autónomo que permita la exploración de nuevas posibilidades de aprender y hacer ciencia. De una relación asertiva con la investigación en educación, pedagogía y todos aquellos elementos correlacionados que conllevan la formación integral, máxime si se plantea dentro de las labores misionales, el acercamiento al humanismo cristiano.  
Finalmente, se tiene en cuenta que son los semilleros de investigación, un escenario en donde los participantes pueden construir libremente; pero esa libertad deriva de la misión y los valores institucionales. Por ello resulta relevante para la comprensión de esta propuesta,  entender la carga educativa de la formación de FUNDES y sus principios científicos, culturales y sociales, de donde se deriva todo lo que como institución se construye como oferta académica, gestión social y demás funciones trazadas como proyecto educativo. En el hoy, no se concibe una universidad sin investigación. El nivel de comprensión de esta afirmación ha llevado a que los gobiernos y los ministerios de educación hayan introducido dentro de sus estándares de calidad y factores de acreditación institucional el desarrollo eficiente de la investigación. Al mencionar la eficiencia, se hace referencia a la necesidad de que no solamente exista el ejercicio investigativo, sino que intervenga, oriente y forme a las personas y la institución misma.
Ello implica que en el hoy las universidades deben ser conscientes que la mayoría de sus graduados no harán investigación como su actividad principal, si deben tener la capacidad de hacer investigación y acudir a ella eficientemente cuando sea necesaria en su actividad laboral. Entonces la labor investigativa en definitiva ha abandonado el laboratorio y se ha tomado las aulas, los procesos curriculares y el ejercicio didáctico mismo. Ello debe verse como positivo y de hecho lo es, si allí media un conocimiento pleno de la metodología de la investigación, la epistemología y por supuesto la investigación educativa.
Se observa en la realidad de las universidades colombianas y latinoamericanas, un creciente interés por el desarrollo de programas de formación en investigación desde modelos de autonomía. Ello ha generado una cultura de Semilleros de Investigación, entendidos como un ambiente diseñado para identificar y reafirmar la vocación investigativa en general o en un campo o área específica; espacio en donde por demás está la organización, pues no requiere de un liderazgo más allá de la orientación. En el siguiente apartado se aborda el concepto de semilleros de investigación de manera específica.

·                    Metodología de la investigación en Semilleros
Señala Escobar (2010) que se hace necesaria una propuesta de cambio en la educación, con el fin de formar al nuevo profesional con buena fundamentación y valores, que le permitan siempre mejorar sus conocimientos e impactar positivamente en la sociedad donde se desenvuelve. Indica la importancia de aprovechar la capacidad de asombro que caracteriza a los jóvenes, para que desarrollen competencias investigativas, y se hace necesario adaptar la pedagogía a esta nueva realidad.
Para ello, la alternativa que ha venido cobrando mayor fuerza en los últimos años son los semilleros de investigación, que desde el aula permiten la organización de los estudiantes para encausar sus conocimientos, más allá de una información obtenida fácil y rápidamente, que como un rompecabezas mal armado concibe el entorno lejos de la realidad. La autora indica que los semilleros de investigación contribuyen además a la formación del estudiante en trabajo de equipo y a abordar la interdisciplinariedad en el conocimiento. La investigación científica es rigurosa, y desde las Instituciones de Educación Superior deben propender por ella, para lo cual son los Semilleros un buen medio para obtener diagnósticos de su realidad  y propuestas acordes con las necesidades del entorno para modificarla.
A través de los Semilleros de Investigación pueden formarse ciudadanos comprometidos y profesionales competentes. Giraldo (2006) plantea que “producir conocimiento, se ha convertido, en parte de la razón de ser de la existencia de las universidades y la investigación es el medio para realizarlo. Investigar ya no es función exclusiva de los laboratorios o grupos de investigación. Investigar ahora es recuperar la capacidad de cuestionamiento, crítica y construcción de conocimiento en el aula de clase, la biblioteca, el seminario, el trabajo, el grupo y para la relación con la sociedad y sus realidades". Para su desarrollo pedagógico, en el momento de ejecución* se propone un modelo de educación basada en el estudiante: auto-aprendizaje. Para su sustento, se tiene en cuenta que con los avances de la técnica, la creatividad desarrollada, la autonomía propia, la multiplicidad de las cosas, los diferentes procesos de aprendizajes propios de los campus, las diferentes capacidades de atención y retención mental propias del desarrollo de habilidades de pensamiento; hoy más que nunca, la educación ha de estar centrada en el auto-aprendizaje y los procesos investigativos han de apuntar a fortalecer esta metodología y pedagogía.
Se muestra como urgente, prestar atención a la necesidad de iluminar el proceso de acceso a las estructuras investigativas, con herramientas significativas; de tal manera que la educación transforme al estudiante en un ser con capacidad de ser feliz y de contribuir profesionalmente al cambio social, cultural, económico y político. De hecho es el sentido de la apertura de espacios de reflexión y auto construcción como los semilleros de investigación que basan esta propuesta.
En el proceso de búsqueda de herramientas que faciliten a los estudiantes el desarrollo cognitivo del auto-aprendizaje, la propuesta metodológica y pedagógica con que se pretende adelantar la propuesta formativa de los semilleros, surge de la experiencia del  docente formador en las diferentes áreas del saber. La ruta metodológica que se plantea es la siguiente:
Para los componentes centrales de formación dentro de los semilleros, se busca que la universidad gestione bloques de aprendizaje de tres horas continuas, de tal forma que puedan los estudiantes tener un tiempo prudente y adecuado para profundizar en el tema de aprendizaje de cada sesión. La dinámica de estos bloques se describe en los siguientes momentos.
Primer momento: Apropiación individual: Este tiempo exige al estudiante un trabajo permanente, apoyado en guías, las cuales le proporcionan herramientas que potencialicen su desempeño formativo. Ello partiendo de que la estructura de pensamiento propia de un estudiante que accede a semillero, busca romper la dinámica de la clase convencional, que más allá del modelo, inicia con la intervención directa del guía o mediador.
Segundo Momento: Aprendizaje cooperativo: Se fundamenta en el trabajo en equipo, pues es en este momento donde sus interrogantes pueden socializar lo personal y personalizar lo social. De esta manera se exige que el equipo esté abierto a aprender y que el conocimiento sea en equipo, lo cual es esencial para el trabajo investigativo en grupos de estudio y semilleros.
Esto quiere decir que se requiere en cada sesión de aprendizaje un momento de investigación, planeación y práctica. Todo debe girar en torno a la socialización de experiencias vividas por cada participante. Cuando se habla de trabajo cooperativo se debe tener en cuenta que cada uno de sus integrantes tiene una responsabilidad, y por consiguiente deben funcionar como un todo hasta alcanzar la sinergia, que es otro valor agregado del trabajo en semilleros de investigación.
Tercer momento: Verificación: el docente guía o mediador, acompaña los resultados de los momentos anteriores y verifica el cumplimiento de los trabajos individuales y de equipo. Es el momento en que además se acuerdan ajustes, se despejan dudas en lo individual y colectivo; además de concertar un primer momento de sistematización de la información.
Cuarto momento: Socialización de trabajos y puesta en común de las experiencias académicas. Es aquí donde todos los equipos socializan sus experiencias con base a las producciones realizadas durante el proceso formativo. Se adelantan registros con diferentes técnicas e instrumentos de recolección y análisis de la información, permitiendo el avance y la verificación de los momentos anteriores.
Quinto momento: Sistematización final y organización del tema de aprendizaje por parte del estudiante. Este ejercicio se propone para ser presentado en bitácoras virtuales (Blog) a la comunidad académica. Este producto contempla como mínimo significativo el desarrollo de tres puntos: 1. Hacer un resumen del documento sistematizado. 2. Plasmar un mapa conceptual, mental, infografía u otro referente de tipo gráfico. 3. Producir un escrito del tema para la comunidad, el cual puede ser, un poema, un cuento, un ensayo o un artículo entre otros.
Se considera que desde esta ruta se potencializa el conocimiento investigativo de cada estudiante, teniendo un equilibrio de su saber, consciente que el futuro y desarrollo de la sociedad ya no depende  de manos y brazos, ni fuerza bruta para el trabajo, sino de seres pensantes que con su capital intelectual, propician rápidamente lo que la sociedad requiere. Estos procesos formativos dan pie de pertinencia a la labor de semilleros de investigación que se proponen. 

2.                    mapa conceptual



3. Culturalmente ha existido la costumbre de trabajar en investigación de forma indisciplinar, y se direcciona a un grupo específico de personas que desempeñan su rol como investigadores de forma aislada de los procesos de aula. Años atrás, no existía un trabajo de carácter interdisciplinario; hoy, la investigación es una función fundamental de la universidad y constituye un elemento importante en el proceso educativo, ya que a través de ella se genera conocimiento y se propicia aprendizaje para una generación de nuevo conocimiento” (Miyahira Arakaki 1). Como parte de los lineamientos existentes en investigación resulta más productivo el trabajo investigativo, en el cual convergen diferentes disciplinas y se trabaja en función de comunidades académicas. Este aspecto es una constante amenaza de los procesos de investigación formativa en la fundación de educación superior abraham escudero montoya (fundes), y en general en casi todas las instituciones de educación superior del país, al encontrarse aislado del proceso de enseñanza. Se investiga sin la presencia y participación de los estudiantes. Hecho que motiva hacia la profundización de esta enorme dificultad, lo cual, sumado a los planteamientos de los estudiantes, contempla dos elementos de juicio. El primero está relacionado con la capacidad del docente para generar investigación desde el aula. El segundo con la parte metodológica: los estudiantes presentan enormes dificultades en el proceso metodológico de la investigación (deficiencia en lectura y escritura). esto se manifiesta en casi toda forma permanente dentro de la cultura de la educación superior infortunadamente en el territorio nacional colombiano.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Problemáticas de la socio-antropología : Cerebro intelecto,alma, hombre, persona

9